Casi todos tenemos dinero durmiendo dentro del placard. Ese vestido que compramos y usamos una vez. Esos zapatos que son preciosos pero que nos destruyen los pies. Esa campera que ya no nos gusta. Esa cartera que lleva tres años esperando pacientemente que algún día volvamos a usarla. Durante mucho tiempo, todo eso terminaba regalado, guardado para toda la eternidad o directamente en la basura. Hoy existe otra posibilidad: venderlo. Y una de las plataformas que más me gusta p